Vivir con un perro en un piso
Cómo elegir un perro que sea feliz en un piso, y la rutina diaria que lo hace posible: ejercicio, salidas, ruido y aprender a quedarse solo.
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Un piso no es un problema en sí. Muchos perros, desde los compañeros más pequeños hasta algunas razas sorprendentemente grandes, viven contentos en casas pequeñas. Lo que decide si la vida en un piso funciona no son los metros cuadrados, sino cuánto ejercicio, compañía y estímulo mental recibe el perro, y lo bien que su carácter encaja con tener vecinos al otro lado de la pared.
Lo que de verdad importa: ejercicio, compañía y calma
Un perro que ha dado un buen paseo, ha olfateado por el barrio y ha jugado un rato suele descansar tranquilo en casa, incluso en un espacio pequeño. Un perro que no lo ha hecho buscará su propio entretenimiento, y en un piso eso suele significar ladridos, mordisqueos o idas y venidas inquietas.
La compañía importa igual. Los perros son animales muy sociables que necesitan mucha compañía humana, y las organizaciones veterinarias aconsejan pensar cuánto tiempo pasaría solo un perro cada día antes de tenerlo. Si trabajas muchas horas lejos de casa, piensa si alguien puede compartir los cuidados, o si este es el momento adecuado para tener un perro.
Elegir un perro para un piso
Al comparar razas, mira más allá del tamaño:
- La energía dentro de casa. Algunos perros se relajan en casa una vez ejercitados; otros siguen activos todo el día. Un carácter tranquilo en casa es la cualidad más útil en una vivienda pequeña.
- Los ladridos. Algunas razas y tipos de perro ladran más que otros, y paredes y suelos transmiten el sonido. Un perro que ladra con cada ruido del rellano os complicará la vida a ti y a tus vecinos.
- El tamaño y las escaleras. Si no hay ascensor, piensa en subir en brazos a un cachorro, a un perro herido o a un perro mayor. Los perros muy grandes también necesitan espacio para girarse y tumbarse con comodidad.
- El calor. Los pisos pueden calentarse mucho en verano. Las razas de cara chata, muy populares para piso, son especialmente sensibles al calor; lee nuestra guía sobre los perros en climas cálidos y el golpe de calor.
Cada ficha de raza de Caninpedia indica si la raza suele ser apta para piso, y nuestro ranking de las mejores razas para vivir en un piso ordena las razas aptas según su nivel de energía. Las razas pequeñas de compañía como el Cavalier King Charles, el Bichón frisé, el Bichón habanero y el Shih Tzu suelen ser buenas opciones. El tamaño no lo es todo: el Greyhound es un perro grande que nuestra ficha considera apto para vivir en un piso, porque suele estar tranquilo en casa después de su carrera.
En el otro extremo, las razas de trabajo muy enérgicas como el Border Collie, el Pastor belga Malinois o el Husky siberiano pueden pasarlo mal en una vivienda pequeña, salvo que sus dueños les den muchísimo ejercicio y trabajo cada día. Nuestro test «Encontrar mi raza» te pregunta dónde vives y filtra sus sugerencias en consecuencia.
¿Cuánto tiempo puede quedarse solo un perro?
Las organizaciones de bienestar animal coinciden: unas cuatro horas es lo máximo que un perro debería quedarse solo de forma habitual, para que tenga ocasión de hacer ejercicio, ir al baño y pasar tiempo con personas. Es un máximo, no un objetivo. Un cachorro joven y activo normalmente no puede soportar cuatro horas solo, mientras que un perro mayor acostumbrado puede llevarlo bien.
Si tus jornadas son más largas, organiza ayuda: volver a casa a mediodía, un vecino, amigo o familiar que lo visite, un paseador o cuidador profesional, o una guardería canina. Los perros que comparten guardería con otros perros deben tener las vacunas al día.
Enseñar a tu perro a quedarse solo
Quedarse solo es algo que los perros aprenden, y la RSPCA cita investigaciones que sugieren que la mayoría de los perros lo pasan mal cuando se quedan solos, a menudo sin mostrar signos evidentes. Enseñarlo pronto, y de forma gradual, es una de las mejores cosas que puedes hacer por un perro de piso.
- Empieza estando tú en la habitación. Anima a tu perro a acomodarse en su cama y prémialo cuando se quede tranquilo.
- Aléjate un poco. Da unos pasos, vuelve y premia la calma.
- Sal brevemente de la habitación. Sal unos segundos, vuelve y prémialo si ha seguido relajado.
- Aumenta poco a poco. Alarga el tiempo muy gradualmente, después sal por la puerta de casa y luego quédate fuera más tiempo, variando la duración de tus ausencias.
- Retrocede si hace falta. Si tu perro se inquieta, no lo premies; la próxima vez, sal menos tiempo. Nunca lo dejes tanto tiempo que llegue a angustiarse.
Algunos hábitos hacen que el aprendizaje funcione:
- Primero, ejercicio. Saca a tu perro de paseo antes de salir y deja que haga sus necesidades.
- Déjale algo que hacer. Un juguete rellenable con comida o un mordedor duradero y seguro, reservados para cuando se queda solo, le dan algo agradable en lo que centrarse. Descuenta los premios de su ración diaria para evitar que engorde.
- Salidas y llegadas tranquilas. Sal sin aspavientos y salúdalo con calma al volver, para que tus idas y venidas sean algo normal.
- Un espacio seguro. Una cama o rincón cómodo en una habitación a buena temperatura, con agua y sin nada peligroso que morder.
- Usa una barrera para practicar. Una barrera de bebé en una puerta permite a tu perro verte, oírte y olerte mientras aprende a estar separado de ti: un primer paso suave.
- Grábalo de vez en cuando. Los signos discretos de angustia, como temblar, ir de un lado a otro o gimotear, pasan fácilmente desapercibidos si solo ves a tu perro cuando estás en casa.
Si tu perro lo pasa mal cuando está solo
Ladridos, aullidos, accidentes o destrozos mientras estás fuera son señales frecuentes de angustia, no de venganza. No castigues nunca a tu perro al volver: no puede relacionar el castigo con algo que hizo horas antes, y solo se pondrá más nervioso la siguiente vez que salgas, lo que empeora el problema.
Los problemas relacionados con la separación pueden tener muchas causas, como dolor o enfermedad, un cambio en la familia o algo que asustó al perro. Empieza por una visita al veterinario para descartar una causa médica y después pide que te deriven a un especialista en comportamiento animal cualificado. Los casos graves necesitan ayuda profesional.
Una rutina que funciona en una vivienda pequeña
Los perros de piso se desarrollan bien con rutinas. Un día típico puede incluir:
- Mañana: un paseo de verdad con tiempo para olfatear, después el desayuno y un descanso.
- Durante el día: un paseo o una visita a mediodía si estás fuera mucho tiempo, y un juguete de comida mientras está solo.
- Tarde y noche: un paseo más largo o un rato de juego, algo de educación y un momento tranquilo juntos.
Olfatear es un ejercicio muy valioso para la mente, así que deja que tu perro explore en los paseos en lugar de ir solo de un punto a otro. Las sesiones cortas de educación, los juguetes de comida y los juegos de olfato gastan energía dentro de casa y son lo bastante silenciosos para los vecinos.
Salidas, escaleras y ascensor
Sin jardín, cada vez que necesita hacer sus necesidades hay que salir. Los cachorros necesitan salir muy a menudo, también por la noche, así que piensa cómo bajar rápido con un cachorro. Enseña a tu perro a esperar tranquilo en la puerta, en el rellano y en el ascensor, y a caminar con la correa floja junto a los vecinos y sus animales. Lleva siempre bolsas y recoge lo que haga tu perro.
Ser un buen vecino
Presenta a tu perro a los vecinos con calma, llévalo atado en las zonas comunes y atiende pronto cualquier problema de ladridos. Un perro ejercitado, que ha aprendido a calmarse y que no se queda solo demasiado tiempo suele ser un perro silencioso. Si los vecinos te comentan que ladra cuando no estás, tómatelo en serio: puede ser la primera señal de que tu perro no lleva bien la soledad.
¿Es un piso adecuado para tu futuro perro?
Antes de elegir, haz esta comprobación rápida:
- Alguien puede pasear al perro al menos dos veces al día, haga el tiempo que haga.
- El perro no se quedará solo habitualmente más de unas cuatro horas, y mucho menos mientras sea cachorro.
- Tienes un plan para las salidas, las escaleras o el ascensor y el calor del verano.
- La energía, el tamaño y la tendencia a ladrar de la raza encajan con vecinos cercanos.
- Estás dispuesto a enseñarle a quedarse solo poco a poco desde los primeros días.
Con el perro adecuado y una rutina estable, la vida en un piso puede ser muy feliz. Explora las razas aptas para piso, compara candidatos con nuestras comparativas de razas y lee nuestra guía sobre cómo elegir tu primer perro si va a ser el primero.
Fuentes
Estudios, organizaciones veterinarias y de bienestar animal y estándares de raza en los que se basa esta guía.
- Home alone: preventing separation anxiety — PDSA (organización benéfica veterinaria)
- How to train your dog to stay home alone — RSPCA
- How to help your dog get used to spending time alone — Dogs Trust







