Perros en climas cálidos: elegir raza y prevenir el golpe de calor
Qué perros toleran mejor el calor, qué dice la investigación veterinaria sobre el golpe de calor, cómo prevenirlo y los primeros auxilios que salvan vidas.
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Los perros viven felices en países cálidos de todo el mundo, pero el calor es uno de los pocos peligros cotidianos capaces de matar a un perro sano en pocas horas. Esta guía explica qué perros toleran mejor el calor, qué ha descubierto la investigación veterinaria sobre el golpe de calor y qué hábitos sencillos y primeros auxilios protegen a cualquier perro, sea de la raza que sea.
Por qué el calor afecta más a los perros que a las personas
Las personas nos refrescamos sobre todo sudando por todo el cuerpo. Los perros apenas pueden sudar, así que dependen del jadeo y de buscar la sombra. Su temperatura normal está en torno a 38–39 °C; por encima de 40 °C corren el riesgo de sufrir un golpe de calor, que puede causar convulsiones, daños en los órganos, hemorragias internas, coma y muerte. Cuanto más tiempo se mantiene alta la temperatura, más peligroso es, y por eso la rapidez es tan importante en los primeros auxilios.
Gran parte del calor de un perro se elimina por la nariz al espirar. Los perros de cara chata (braquicéfalos) tienen mucho menos espacio dentro de la nariz, así que este sistema de refrigeración funciona mal, y pueden sobrecalentarse incluso en días que no parecen especialmente calurosos.
Lo que nos dice la investigación veterinaria
La mayoría de los consejos sobre perros y calor repiten la misma advertencia sobre los coches. La investigación de VetCompass, un programa del Royal Veterinary College que estudia los historiales anonimizados de las clínicas veterinarias del Reino Unido, ofrece una imagen más completa.
La gravedad. Entre más de 900 000 perros atendidos por veterinarios en el Reino Unido en 2016, se diagnosticó un trastorno por calor en aproximadamente el 0,04 % de ellos ese año, y el 14 % de esos episodios fueron mortales. No es frecuente, pero cuando ocurre suele ser grave.
Los desencadenantes. En un estudio posterior de 1259 episodios, el ejercicio fue con diferencia el desencadenante más común (el 74 % de los episodios con causa conocida). El calor ambiental, con el perro simplemente al aire libre o en una habitación caldeada, supuso alrededor del 13 %, y el encierro en un vehículo, alrededor del 5 %. Los autores concluyeron que, en el Reino Unido, el golpe de calor asociado al ejercicio afecta y mata a más perros que los coches. La mayoría de los casos relacionados con el ejercicio se produjeron tras paseos normales; los demás, tras correr, montar en bicicleta o jugar.
Los perros con más riesgo. La investigación identificó varios factores de riesgo:
- La cara chata. Los perros braquicéfalos tenían aproximadamente el doble de probabilidades de sufrir un trastorno por calor que los perros con un hocico de longitud media, y corrían más riesgo con los tres desencadenantes: ejercicio, calor ambiental y vehículos.
- El tamaño y el peso. Los perros de más de 50 kg tenían el riesgo más alto, y todos los grupos de más de 10 kg tenían más riesgo que los perros de menos de 10 kg. Un cuerpo pequeño pierde calor con más eficacia.
- El exceso de peso para su raza. Los perros más pesados que la media de su raza y sexo corrían más riesgo, lo que convierte un peso saludable en una de las protecciones más sencillas.
- La edad y la actividad. Los perros de más de dos años tenían en general más riesgo. Los machos jóvenes y activos se sobrecalentaban más durante el ejercicio, mientras que los perros mayores y los que tienen problemas respiratorios se sobrecalentaban más solo por el calor ambiental.
- La raza. Las razas con mayor incidencia en los datos de 2016 fueron el Chow Chow, el Bulldog inglés, el Bulldog francés, el Dogo de Burdeos, el Greyhound y el Cavalier King Charles.
Hay un detalle que conviene conocer: en ese estudio, tres razas pequeñas de cara chata que suelen pesar menos de 10 kg (el Lhasa Apso, el Shih Tzu y el Chihuahua) tenían el riesgo más bajo de todas las razas analizadas. Los autores lo relacionaron con su pequeño tamaño. Eso no las hace inmunes al calor: las organizaciones veterinarias siguen incluyendo a los perros de cara chata, también los pequeños, entre los de mayor riesgo.
Estos estudios proceden del Reino Unido, donde los veranos son suaves en comparación con muchas partes del mundo. En climas más cálidos se aplican los mismos factores de riesgo, y el margen de error es menor.
Los perros que mejor toleran el calor
Ninguna raza es inmune al golpe de calor, pero algunas están claramente mejor preparadas. Los perros mejor adaptados suelen compartir algunos rasgos: un hocico de longitud normal o largo, un cuerpo enjuto, un pelo corto o fino y un origen en una región cálida.
Destacan los lebreles y las razas primitivas de regiones cálidas. El Saluki, el Sloughi, el Azawakh, el Perro del faraón, el Cirneco del Etna, el Podenco ibicenco, el Basenji, el Rhodesian Ridgeback y el Thai Ridgeback reciben nuestra valoración máxima de tolerancia al calor. Encontrarás el ranking completo en las 10 razas de perros mejor adaptadas a climas cálidos, y puedes comparar dos de estas razas cara a cara, por ejemplo el Saluki y el Sloughi.
Ten en cuenta que muchos de estos perros son corredores enérgicos. Tolerar el calor no significa que puedan correr a fondo al mediodía: el ejercicio sigue siendo el principal desencadenante del golpe de calor, incluso en perros bien adaptados.
Los perros que necesitan más precauciones
Algunos perros lo pasan mal en cuanto suben las temperaturas:
- Las razas de cara chata, como el Bulldog inglés, el Bulldog francés, el Carlino, el Boston Terrier y el Shih Tzu.
- Las razas nórdicas de pelo denso, criadas para el frío, como el Husky siberiano, el Malamute de Alaska, el Samoyedo y el Chow Chow.
- Las razas gigantes, como el Terranova, el San Bernardo y el Dogo de Burdeos.
- Cualquier perro con sobrepeso, muy joven, mayor, en baja forma o con un problema cardíaco o respiratorio.
Si vives en un lugar caluroso y estás eligiendo un perro, estas razas merecen una reflexión seria. Si ya convives con una de ellas, los hábitos que siguen son aún más importantes. Nuestro test «Encontrar mi raza» tiene en cuenta tu clima al sugerir razas.
Prevención en el día a día
Las organizaciones veterinarias recomiendan algunos hábitos sencillos para prevenir el golpe de calor:
- Pasea temprano o al anochecer. Evita las horas de más calor y haz paseos cortos y tranquilos los días cálidos.
- Suprime el ejercicio los días de mucho calor si tu perro está en baja forma, es mayor, muy joven, tiene sobrepeso, está enfermo o respira con dificultad. Unos minutos de olfateo tranquilo a la sombra son suficientes.
- Ofrece siempre sombra y agua fresca, en casa y en los paseos. Lleva agua los días de calor.
- Comprueba el suelo. Si no puedes mantener cómodamente la palma de la mano sobre la acera durante siete segundos, está demasiado caliente para las almohadillas. La arena, el césped artificial y el asfalto se calientan rápido.
- No dejes nunca a un perro en un coche aparcado en un día cálido, ni siquiera unos minutos, con las ventanillas abiertas o a la sombra. Evita viajar en coche con calor; si tienes que hacerlo, mantén el aire en movimiento y agua disponible.
- Usa un arnés en lugar de un collar para pasear, sobre todo con perros de cara chata, para que nada le oprima la garganta mientras jadea.
- Mantén a tu perro delgado. El exceso de peso le hace más difícil mantenerse fresco.
- Deja que se refresque en el agua a la sombra, por ejemplo en una piscina pequeña, pero nunca obligues a un perro que tenga miedo del agua, y mantén los juegos tranquilos.
- Cuida los pelajes densos. El cepillado regular ayuda; en algunos perros de pelo denso, un corte en los meses cálidos también puede ayudar. Pregunta a un peluquero canino o a tu veterinario qué es lo adecuado para el pelaje de tu perro.
Reconocer el golpe de calor
El golpe de calor puede avanzar muy deprisa, así que aprende los signos antes de necesitarlos:
- Primeros signos: jadeo intenso que no se calma cuando el perro se detiene y descansa a la sombra, respiración rápida o ruidosa, cansancio o reticencia a moverse.
- Empeoramiento: babeo o espuma en la boca, vómitos o diarrea, encías muy rojas o muy pálidas, temblores, debilidad, tambaleo o desplome.
- Grave: confusión, convulsiones, pérdida de conocimiento, o vómitos o diarrea con sangre.
Cualquiera de estos signos tras el ejercicio o un rato al calor debe tratarse como una urgencia.
Primeros auxilios: primero enfriar, después trasladar
Las recomendaciones veterinarias para perros con golpe de calor aconsejan empezar a enfriar al perro de inmediato, antes y durante el traslado al veterinario. Un estudio de casos en el Reino Unido halló que solo alrededor de uno de cada cinco perros había sido enfriado antes del traslado. El método más habitual fue cubrir al perro con toallas mojadas, que enfrían mucho menos eficazmente que los métodos recomendados: sumergir el cuerpo en agua fresca, o mojar al perro y mantener el aire en movimiento sobre él.
- Lleva al perro a la sombra o a una habitación fresca de inmediato.
- Mójale todo el cuerpo con agua fresca. El agua del grifo sirve. Empieza con suavidad para que no se asuste y mantén el agua lejos de la nariz y la boca. Si está acostumbrado al agua y está tranquilo, puedes sumergir su cuerpo, manteniendo la cabeza fuera.
- Mantén el aire en movimiento: un ventilador, el aire acondicionado o puertas y ventanas abiertas. Es el aire que pasa sobre el pelo mojado lo que elimina el calor.
- No lo cubras con una toalla mojada ni lo abraces: ambas cosas retienen el calor. Que esté tumbado sobre una toalla fresca y húmeda no es un problema.
- Ofrécele agua fresca para beber, sin obligarle.
- Llama al veterinario y ve, preferiblemente a la clínica más cercana. Viaja con el aire acondicionado puesto o las ventanillas abiertas y, si es posible, que alguien siga enfriando al perro durante el trayecto.
Durante años se aconsejó evitar el agua fría. El equipo de investigación del estudio sobre el enfriamiento señala que este consejo ha persistido pese a las pruebas en contra, y las recomendaciones actuales consideran la inmersión en agua fría y el enfriamiento por evaporación como los primeros auxilios más eficaces.
Después de la urgencia
Aunque tu perro parezca recuperarse rápido, debe verlo un veterinario. El golpe de calor puede dañar los riñones, el intestino, el corazón, el cerebro y la coagulación de la sangre sin que se note al principio, y los casos graves pueden necesitar varios días de hospitalización. Cuando tu perro vuelva a casa, vigílalo de cerca durante uno o dos días y contacta con tu veterinario si vomita, tiene diarrea, parece desorientado o deja de comer.
En un clima cálido, organiza todo el año en torno al calor
Si vives donde los veranos son largos y calurosos, piensa en el calor al elegir un perro y al organizar su día. Una raza con hocico normal, constitución enjuta y pelo ligero tendrá una vida más fácil. Sea cual sea la raza, lo que protege a los perros son las rutinas ajustadas a las horas frescas, el acceso constante a sombra y agua, y un peso saludable. Si todavía estás decidiendo, nuestros rankings Top 10 y nuestras comparativas de razas pueden ayudarte a comparar candidatos.
Fuentes
Estudios, organizaciones veterinarias y de bienestar animal y estándares de raza en los que se basa esta guía.
- Incidence and risk factors for heat-related illness (heatstroke) in UK dogs under primary veterinary care in 2016 (Hall, Carter & O'Neill, Scientific Reports, 2020) — Scientific Reports (Nature Portfolio)
- Dogs Don't Die Just in Hot Cars: Exertional Heat-Related Illness (Heatstroke) Is a Greater Threat to UK Dogs (Hall, Carter & O'Neill, Animals, 2020) — Animals (MDPI), vía PubMed Central
- Cooling Methods Used to Manage Heat-Related Illness in Dogs Presented to Primary Care Veterinary Practices during 2016–2018 in the UK (Hall et al., Veterinary Sciences, 2023) — Veterinary Sciences (MDPI), vía PubMed Central
- Heatstroke in dogs — PDSA (organización benéfica veterinaria)







