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CaninpediaRazas de perros

Sloughi

Lebrel magrebí de pelo corto, el Sloughi es un cazador elegante y veloz, tranquilo y reservado en casa y muy apegado a su familia.

Foto de un perro de raza Sloughi
Foto: Denhulde — CC BY-SA 3.0 (fuente)

Historia y orígenes

El Sloughi es un lebrel del norte de África, criado durante siglos en las regiones esteparias y presaharianas del Magreb. Cazador a la vista, perseguía liebres, gacelas y chacales para las familias nómadas y los jinetes, que lo tenían en gran estima.

Marruecos es el país de origen de la raza ante la Federación Cinológica Internacional. Se distingue del Saluki por su pelo siempre corto y su silueta más sobria.

Carácter

Sensible, orgulloso y a menudo reservado con los desconocidos, el Sloughi crea un vínculo muy fuerte con los suyos. En casa suele ser tranquilo y discreto; fuera, su instinto de persecución puede imponerse al ver un animal que corre.

No tolera bien la dureza: una educación suave, paciente y basada en el refuerzo positivo da los mejores resultados.

Salud

Es una raza, en general, robusta. Se han descrito enfermedades oculares hereditarias en algunas líneas, así que pregunta al criador qué pruebas de salud se han realizado.

Como muchos lebreles, tiene muy poca grasa corporal; habla con tu veterinario antes de cualquier anestesia y acude a revisiones periódicas.

Esta información es general. Ante cualquier duda sobre la salud de tu perro, consulta a un veterinario.

Alimentación

El Sloughi debe mantenerse delgado; que se intuyan ligeramente las costillas es normal en un lebrel en buena forma. Una alimentación de calidad, en la cantidad adecuada a su actividad, evita tanto la delgadez excesiva como el sobrepeso.

Como en otros perros grandes de tórax profundo, conviene repartir la ración en dos comidas y evitar que corra justo después de comer.

Actividad física

Necesita salidas diarias e, idealmente, poder galopar libremente varias veces por semana en un espacio totalmente cerrado y seguro. Su llamada suele ser poco fiable ante una presa.

Fuera de esos momentos de carrera, disfruta de largos ratos de descanso tranquilo.

Como es tranquilo en casa, puede vivir en la ciudad si se le garantizan paseos diarios y oportunidades regulares de correr con seguridad, aunque una casa con jardín bien vallado sigue siendo preferible. Llévalo con correa cerca de las carreteras: puede salir disparado tras un gato.

Cuidados

Su pelo corto y fino requiere muy pocos cuidados: basta con pasarle un guante o un cepillo suave una vez por semana. Su piel fina se araña con facilidad, así que revísala tras los paseos por el campo.

Incluye uñas, dientes y orejas en los cuidados habituales.

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