Los primeros 30 días de tu cachorro: educación y rutina
Un plan semana a semana para el primer mes de tu cachorro en casa: adaptación, rutina, necesidades, socialización, primeras órdenes, soledad y veterinario.
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El primer mes con un cachorro es agotador, alegre e importante. Muchos cachorros llegan a casa hacia las ocho semanas de edad, justo en plena etapa en la que más fácilmente aprenden cómo es el mundo. Lo que tu cachorro viva ahora, para bien o para mal, influirá toda su vida en cómo se relaciona con las personas, con otros perros, con los ruidos y con los lugares nuevos. Esta guía te propone un plan sencillo para los primeros 30 días.
Por qué los primeros meses importan tanto
Los cachorros atraviesan muy pronto un periodo sensible para la socialización. La PDSA, una organización benéfica veterinaria, lo sitúa entre las 4 y las 12 semanas de edad aproximadamente, y la American Veterinary Society of Animal Behavior (AVSAB) describe los tres primeros meses como la etapa más importante para la socialización, porque en ese periodo la sociabilidad del cachorro pesa más que su miedo.
Los perros que no viven buenas experiencias a esa edad tienen más probabilidades de volverse ansiosos, miedosos o reactivos de adultos. La AVSAB señala que los problemas de comportamiento son la principal causa de abandono de perros en los refugios. Una buena socialización es una de las formas más eficaces de prevenirlos, y empieza en vuestras primeras semanas juntos.
Semana 1: adaptación y rutina
Mantén la calma. Un hogar nuevo abruma. Limita al principio a tu cachorro a una o dos habitaciones, reduce las visitas durante unos días y deja que explore a su ritmo.
Crea una rutina desde ya. Los cachorros se sienten más seguros cuando su día es previsible. Mantén más o menos a las mismas horas las comidas, las salidas, el juego, las siestas y la hora de dormir, y dale la misma comida que el criador o la protectora.
Deja dormir a tu cachorro. Los cachorros jóvenes duermen muchísimo, a menudo la mayor parte del día. Dale tiempo tranquilo en su cama y enseña a los niños a no molestarle allí.
Las primeras noches. Tu cachorro acaba de separarse de su madre y sus hermanos. Muchos dueños ponen la cama del cachorro en su dormitorio o cerca durante las primeras noches. Está bien consolar a un cachorro que llora: ignorarlo puede hacer que se sienta más solo y asustado. Una manta con el olor de su madre puede ayudar, y al principio probablemente necesitará salir por la noche.
Visita al veterinario. Reserva una revisión la primera semana y pregunta por el calendario de vacunas, la prevención de parásitos y cuándo podrá ir con seguridad a lugares públicos.
Necesidades fuera desde el primer día
Enseñarle a hacer sus necesidades fuera se basa en la rutina y en los premios:
- Saca a tu cachorro nada más levantarse, justo antes de dormir y cada dos o tres horas durante el día.
- Sácalo después de cada comida, después de las siestas y durante o después del juego.
- Estate atento a señales como olfatear el suelo o dar vueltas, y sácalo inmediatamente.
- Ve siempre al mismo sitio, quédate con tu cachorro y usa siempre la misma palabra.
- Cuando lo haga en el lugar adecuado, felicítalo y dale enseguida un pequeño premio apetitoso.
- Nunca castigues un accidente. Solo significa que el cachorro no tuvo suficientes ocasiones de salir. Limpia bien y sácalo más a menudo.
Cada cachorro aprende a su ritmo. Algunos lo entienden en pocos días y otros tardan mucho más, y los accidentes son normales las primeras semanas.
Semanas 1 a 4: socializar con seguridad
Socializar significa ayudar a tu cachorro a descubrir el mundo de forma positiva: personas de distintas edades y aspectos, perros amistosos y vacunados, los ruidos cotidianos, distintas superficies, lugares, viajes en coche y la manipulación.
Hasta que tu veterinario confirme que tu cachorro está protegido por las vacunas, mantenlo lejos de lugares frecuentados por perros sin vacunar y de charcos y otras zonas con agua. Pero no hace falta esperar para empezar a socializarlo: la AVSAB considera que socializarlo pronto, antes de completar las vacunas, debe ser la práctica habitual, siempre que se haga de forma segura. Puedes:
- Invitar a casa a amigos tranquilos de distintas edades para que conozcan al cachorro.
- Dejar que conozca a perros adultos sanos, totalmente vacunados y que sepas que son amistosos.
- Llevarlo en brazos para que vea calles con gente, tiendas y tráfico desde una distancia segura.
- Acostumbrarlo a los viajes en coche, al cepillado, a que le revisen con suavidad patas, orejas y boca, y a los ruidos de la casa.
- Ponerle grabaciones de ruidos que quizá aún no oiga, como petardos o tormentas, muy bajito al principio.
Sigue algunas normas para que las experiencias sean positivas:
- Ve al ritmo de tu cachorro. Empieza por situaciones tranquilas y fáciles, y avanza poco a poco.
- Que sea breve y agradable. Usa premios, juguetes y elogios, y no acumules demasiadas novedades en un mismo día.
- Vigila las señales de miedo. Si se esconde, tiembla o intenta huir, aléjate con calma hasta un lugar donde se sienta seguro, y vuelve a intentarlo más tarde desde más lejos.
- Supervisa el juego con otros perros y detenlo si se vuelve demasiado brusco para cualquiera de los dos.
Las clases para cachorros impartidas por educadores cualificados que usan métodos basados en premios son una forma excelente de socializar en un entorno controlado. Según la AVSAB, los cachorros pueden empezar a menudo a las 7 u 8 semanas, siempre que hayan recibido al menos una dosis de vacunas como mínimo 7 días antes de la primera clase y una primera desparasitación. Pregunta a tu veterinario por clases cercanas.
Semanas 2 a 4: primeros aprendizajes
La educación empieza el día que llega tu cachorro, y debe ser divertida. Usa solo métodos basados en premios: elogios, juego y premios para lo que quieres, e ignorar o redirigir con calma lo que no quieres. Haz sesiones de pocos minutos, varias veces al día.
Buenas primeras habilidades son:
- Nombre y atención: di su nombre y prémialo cuando te mire.
- Llamada: llámalo dentro de casa y prémialo generosamente cada vez que venga.
- Sentado y tranquilo: enséñale a sentarse y a tumbarse tranquilo en su cama.
- Manipulación: manipular con suavidad y con premios patas, orejas y boca facilita el cepillado y las visitas al veterinario para toda la vida.
- Collar y arnés: deja que los lleve en casa durante ratos cortos antes de sus primeros paseos.
Los cachorros mordisquean al jugar. Redirige los mordiscos hacia un juguete y haz una pausa si el juego se vuelve demasiado brusco.
Aprender a quedarse solo
Un cachorro que aprende pronto que quedarse solo es seguro tiene muchas menos probabilidades de desarrollar más adelante problemas de separación. Empieza la primera semana, mientras estás en casa:
- Déjalo solo apenas unos minutos, por ejemplo mientras te preparas una bebida en otra habitación, con un mordedor o un juguete de comida.
- Vuelve con calma y prémialo si ha seguido relajado.
- Alarga el tiempo muy poco a poco, retrocediendo un paso si se inquieta.
- Haz que tus salidas y llegadas sean discretas.
No dejes solo a un cachorro pequeño durante mucho tiempo. Las organizaciones de bienestar animal aconsejan no superar unas cuatro horas en perros adultos, y mucho menos en cachorros, que además necesitan salir a menudo.
Ejercicio: menos del que crees
Los cachorros necesitan jugar y explorar, pero no largos paseos: demasiado ejercicio de alto impacto mientras los huesos crecen pone en riesgo las articulaciones. Quizá oigas hablar de una regla de «cinco minutos de ejercicio por cada mes de edad», pero la PDSA señala que no tiene ninguna base científica y que no es adecuada para la mayoría de los cachorros. En su lugar, haz que el juego, los paseos y las sesiones de educación sean cortos, deja que tu cachorro descanse en cuanto se canse y evita correr, los paseos largos y los saltos repetidos hasta que termine de crecer. Los juegos, la educación y los juguetes de comida lo mantienen ocupado sin salidas largas, y tu veterinario podrá decirte qué conviene a su raza.
Un día tipo para un cachorro pequeño
- Primera hora: salida, desayuno, salida, un rato corto de juego.
- Mañana: siesta, salida, unos minutos de educación, una salida de socialización.
- Mediodía: comida, salida, siesta, una breve práctica de quedarse solo.
- Tarde: juego, salidas cada dos o tres horas, siesta.
- Noche: cena, salida, rato tranquilo juntos, una sesión corta de educación.
- Hora de dormir: última salida y a la cama en un lugar tranquilo.
Al final del primer mes
A los 30 días, la mayoría de los cachorros ya se han adaptado a su nuevo hogar, conocen su rutina, han empezado a aprender a hacer sus necesidades fuera y algunas órdenes sencillas, y han conocido una buena variedad de personas, lugares y perros amistosos. La socialización y la educación no terminan aquí: sigue ofreciéndole experiencias nuevas y positivas durante todo el primer año y después.
Si todavía estás preparando la llegada de tu cachorro, lee qué comprar antes de que llegue tu cachorro. Para familias, nuestra guía sobre perros y niños explica cómo mantener a todos seguros. Y si aún estás eligiendo raza, nuestro ranking de las razas más fáciles de educar y nuestro test «Encontrar mi raza» son buenos puntos de partida.
Fuentes
Estudios, organizaciones veterinarias y de bienestar animal y estándares de raza en los que se basa esta guía.
- Puppy socialisation — PDSA (organización benéfica veterinaria)
- AVSAB position statement on puppy socialization — American Veterinary Society of Animal Behavior (AVSAB), alojado por la Universidad Estatal de Ohio
- First day and night with your puppy — PDSA (organización benéfica veterinaria)
- Toilet training your puppy — PDSA (organización benéfica veterinaria)
- Exercising your puppy — PDSA (organización benéfica veterinaria)
- How to train your dog to stay home alone — RSPCA
- New puppy checklist — PDSA (organización benéfica veterinaria)







