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Perros y niños: normas de seguridad para familias

Seguridad de niños y perros: por qué se producen las mordeduras, las señales de aviso, normas para los niños, supervisión, bebés, visitas y elegir un perro familiar.

8 min de lectura

Crecer con un perro puede ser maravilloso para los niños: cuidar de un perro puede fomentar la responsabilidad, la empatía, la actividad física y la diversión. Pero los perros son animales con sus propias necesidades y límites, y los niños, sobre todo los pequeños, no siempre los entienden. Unas normas claras, una buena supervisión y algo de conocimiento del lenguaje corporal del perro evitan la mayoría de los problemas. Esta guía se las explica a los padres.

Por qué es importante

Según la Organización Mundial de la Salud, las mordeduras de perro causan decenas de millones de lesiones en el mundo cada año, y los niños son el grupo que más las sufre, con la mayoría de las víctimas infantiles en la etapa media y final de la infancia. Además, los niños tienen más probabilidades que los adultos de recibir mordeduras en la cabeza y el cuello, lo que hace sus lesiones más graves.

La mayoría de las mordeduras no son ataques de perros desconocidos en la calle. El Royal Kennel Club señala que los incidentes ocurren a menudo en casa, con un perro que el niño conoce. Por eso la seguridad empieza con tu propio perro y con la rutina de tu familia.

Por qué muerden los perros

Los perros muerden por motivos como el miedo, el dolor, la frustración, la provocación o la falta de socialización. Un perro acorralado, despertado de golpe, molestado o importunado mientras come, descansa o juega con un juguete puede sentir que no tiene otra forma de decir «basta». Los perros enfermos o con dolor pueden estar más irritables de lo normal, así que un cambio repentino en el comportamiento de tu perro es motivo para ir al veterinario.

Ningún perro, sea cual sea su raza o su historia, puede garantizarse seguro con todos los niños en todo momento. Los rankings y las valoraciones de razas describen tendencias, no promesas.

Las señales de aviso de los perros

Los perros suelen avisar antes de morder. Las señales más sutiles llegan primero, así que aprende a reconocerlas e intervén pronto:

  • Cuerpo tenso o rígido, que se queda inmóvil de repente.
  • La cola entre las patas, o levantada y rígida.
  • El «ojo de ballena»: ojos muy abiertos que muestran el blanco.
  • Las orejas hacia atrás o pegadas a la cabeza.
  • Lamerse los labios y bostezar sin estar cansado ni tener hambre.
  • Girar la cabeza, alejarse o intentar esconderse.
  • Gruñir o enseñar los dientes. Un gruñido es un aviso claro. No lo ignores nunca: aparta con calma al niño y deja espacio al perro.

Si ves alguna de estas señales, termina la interacción con calma y deja que el perro se vaya a un lugar tranquilo.

Normas de casa para perros y niños

  • Supervisa siempre. No dejes nunca solos a un niño y un perro, ni siquiera un momento, ni siquiera con el perro de la familia en el que confías. Cuando no puedas vigilar, sepáralos con una puerta, una barrera de bebé o un transportín.
  • Dale al perro un refugio. Una cama o una habitación donde pueda descansar sin que le sigan. Los niños nunca deben molestarlo allí.
  • Deja tranquilo al perro que duerme. Los niños no deben tocar a un perro que duerme, come, mordisquea un juguete o un hueso, está enfermo o intenta alejarse.
  • Nada de contacto cara a cara. Mantén la cara de los niños lejos de la cara del perro.
  • Solo juegos tranquilos. Nada de juegos de persecución, peleas de mentira, burlas ni tirones de orejas o cola. Para los juegos antes de que se aceleren demasiado.
  • Deja siempre una salida al perro. Debe poder alejarse siempre de cualquier interacción sin que le sigan.
  • Mantén las normas. Toda la familia, y también las visitas, deben seguir las mismas normas.

Los niños pequeños pueden excitar fácilmente a un perro sin querer. Correr, hacer ruido y agitar los brazos puede hacer que un perro, sobre todo un cachorro, los persiga, les tire de la ropa o les mordisquee los tobillos. Enseña a los niños a estar tranquilos y callados cerca de los perros.

Normas para enseñar a los niños

Las normas sencillas y fáciles de recordar son las que mejor funcionan. Los consejos de la Organización Mundial de la Salud para niños y el programa Safe and Sound del Royal Kennel Club transmiten los mismos mensajes:

  1. Pide siempre permiso primero. Pregunta al dueño, y a tus padres, antes de tocar a cualquier perro.
  2. Acércate despacio y en silencio. Deja que el perro te vea y se acerque a ti.
  3. Deja que el perro huela tu mano, cerrada en un puño suelto, antes de acariciarlo, y después acarícialo con suavidad debajo de la barbilla o en el lomo. Si el perro se aleja, déjalo tranquilo.
  4. Deja tranquilos a los perros cuando comen, duermen, juegan con un juguete, están atados, detrás de una valla, dentro de un coche, con sus cachorros, enfermos, o parecen asustados o enfadados.
  5. Haz de árbol. Si un perro salta sobre ti o te asusta, quédate quieto, suelta lo que tengas en las manos, cruza los brazos sobre el pecho, baja la barbilla y no mires fijamente al perro, no grites ni corras. Cuando se aleje, vete despacio y con calma, y después avisa a un adulto.
  6. Haz de piedra. Si un perro te tira al suelo, no intentes levantarte ni hagas ruidos bruscos: ponte boca abajo, tápate la cara con las manos, encoge las rodillas hacia el pecho y hazte una bola bien apretada, y quédate quieto hasta que el perro se haya ido. Después avisa a un adulto.
  7. Avisa siempre a un adulto si un perro te muerde o te araña, y di qué perro fue.

Bebés y niños pequeños

Los bebés y los niños pequeños no pueden seguir normas, así que dependen por completo de la supervisión de los adultos.

  • Usa barreras de bebé para que el perro no entre en la habitación del bebé, permitiéndole ver y oír lo que pasa.
  • No dejes nunca a un bebé o a un niño pequeño en el suelo con un perro, y no dejes nunca a un perro en una habitación donde duerme un bebé.
  • Cuando los niños pequeños empiecen a moverse, deja comer tranquilo al perro y mantén su comedero, su cama y sus juguetes fuera de su alcance.

Visitas y otros niños

Los niños que vienen a tu casa quizá no conozcan a tu perro ni tus normas. Explícaselas antes de que lleguen, o deja a tu perro en su refugio con un mordedor mientras juegan. Los adultos y niños de visita nunca deben tocar a un perro sin preguntar antes.

Si se produce una mordedura

Lava la herida enseguida con agua corriente y jabón durante varios minutos y busca atención médica. La Organización Mundial de la Salud recomienda lavar la herida con agua corriente y jabón durante 15 minutos. Informa al médico de la mordedura: según dónde vivas y si el perro está vacunado, puede ser necesario un tratamiento contra la rabia, además de protección contra el tétanos o antibióticos. Después, habla con tu veterinario y con un especialista en comportamiento cualificado para entender por qué ocurrió y cómo evitarlo.

Elegir un perro para una familia con niños

Al elegir un perro, piensa en la edad de tus hijos además de en tu estilo de vida:

  • El carácter es lo primero. Busca un perro tranquilo, tolerante y que disfrute con las personas. Cada ficha de raza de Caninpedia valora lo bien que suele llevarse la raza con los niños, y nuestro ranking de las mejores razas para familias con niños las ordena.
  • Tamaño y energía. Los perros grandes y alborotadores pueden derribar a niños pequeños, mientras que los perros muy pequeños y frágiles pueden lastimarse si se les maneja con brusquedad.
  • Los perros adultos de una buena protectora pueden ser una buena opción, porque ya se conoce cómo se comportan con los niños.
  • Conoce al perro con tus hijos antes de decidir, y observa cómo reacciona ante ellos.

Razas como el Golden Retriever, el Labrador Retriever, el Cavalier King Charles y el Boston Terrier obtienen buenas puntuaciones con los niños en nuestras valoraciones, pero cada perro es distinto, y las normas anteriores se aplican a todos. Nuestro test «Encontrar mi raza» pregunta si hay niños en casa, y nuestra guía sobre cómo elegir tu primer perro trata las demás preguntas que conviene hacerse.

Una relación segura y feliz

Niños y perros pueden ser compañeros maravillosos. Que esa relación sea segura es responsabilidad de los adultos: supervisar, dar al perro espacio y un lugar al que retirarse, enseñar a los niños a leer y respetar sus señales, e intervenir pronto. Con estos hábitos, tus hijos y tu perro podrán crecer juntos y disfrutar.

Fuentes

Estudios, organizaciones veterinarias y de bienestar animal y estándares de raza en los que se basa esta guía.

  1. Animal bites (fact sheet) — Organización Mundial de la Salud (OMS)
  2. 5 tips to prevent dog bites (poster for children) — Organización Mundial de la Salud (OMS)
  3. Safe and Sound scheme: safe interaction between children and dogs — The Royal Kennel Club
  4. How to train my dog and child to behave safely around each other — The Royal Kennel Club

Razas mencionadas en esta guía

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