Fila brasileño
Moloso brasileño de gran lealtad, el Fila brasileño es un guardián muy desconfiado con los extraños, solo para dueños con experiencia.

Historia y orígenes
El Fila brasileño se desarrolló en Brasil a partir de molosos y perros de caza llevados por los colonos europeos. Vigilaba grandes haciendas, conducía el ganado y rastreaba caza mayor.
Su desconfianza natural hacia los extraños, llamada «ojeriza», forma parte de su estándar.
Carácter
Extremadamente leal y protector con su familia, el Fila es abiertamente hostil con los extraños. En casa es tranquilo y seguro de sí mismo.
Exige un dueño muy experimentado, una socialización intensa y una gestión rigurosa de las visitas.
Algunas regiones restringen la tenencia de esta raza; consulta la normativa local.
Salud
Hay que vigilar la displasia de cadera y de codo, la torsión de estómago y algunos problemas de párpados.
Un seguimiento veterinario regular es imprescindible, acostumbrándolo a la manipulación desde cachorro.
Esta información es general. Ante cualquier duda sobre la salud de tu perro, consulta a un veterinario.
Alimentación
Se recomiendan un alimento para razas grandes en dos comidas y un crecimiento lento.
Evita el ejercicio después de comer.
Actividad física
Necesita paseos diarios y un terreno amplio y seguro.
Evita los lugares concurridos.
Al proceder de un país cálido, tolera razonablemente el calor si tiene sombra y agua. No está adaptado a la vida en piso ni en la ciudad.
Cuidados
Su pelo corto se cepilla una vez por semana.
Límpiale los belfos y los pliegues cuando haga falta.



