Terrier checo
Terrier de patas cortas y pelo sedoso gris, el Terrier checo es más tranquilo que la mayoría de terriers, dulce y fácil de llevar.

Historia y orígenes
El Terrier checo (Český teriér) fue creado a mediados del siglo XX en Checoslovaquia por el genetista František Horák, a partir del Scottish Terrier y el Sealyham Terrier, para obtener un perro de madriguera más ligero.
Hoy es sobre todo un perro de compañía.
Carácter
Tranquilo, dulce y cariñoso, el Terrier checo es menos nervioso y peleón que muchos terriers. Es reservado con los desconocidos y buen perro de alerta.
Aprende bien con una educación suave y paciente.
Salud
Hay que vigilar una afección neurológica hereditaria llamada «calambre del Scottie», algunas enfermedades oculares y la luxación de rótula.
Existen pruebas genéticas: pídeselas al criador.
Esta información es general. Ante cualquier duda sobre la salud de tu perro, consulta a un veterinario.
Alimentación
Le conviene un alimento para perros pequeños en raciones medidas.
Evita el sobrepeso, que carga su espalda larga.
Actividad física
Le bastan paseos diarios y juegos, alrededor de una hora al día.
Le encanta husmear y olfatear.
Tranquilo en casa, está bien adaptado a la vida en piso.
Cuidados
Su pelo sedoso y ondulado no se arranca, sino que se corta: cepillado dos o tres veces por semana y corte cada seis a ocho semanas. Suelta poco pelo.
Límpiale la barba.



