Lhasa Apso
Pequeño guardián de los monasterios tibetanos de largo manto, el Lhasa Apso es orgulloso, vigilante y muy apegado a su familia.

Historia y orígenes
El Lhasa Apso procede del Tíbet, donde vigilaba el interior de monasterios y casas y daba la alarma cuando llegaban desconocidos. Lleva el nombre de la capital, Lhasa.
A menudo se regalaba y rara vez se vendía.
Carácter
Orgulloso, vigilante e independiente, el Lhasa es cariñoso con su familia pero desconfiado con los desconocidos. Ladra para avisar de cualquier presencia.
No le gusta que lo zarandeen y puede ser testarudo; necesita una educación paciente y una socialización temprana.
Salud
Hay que vigilar los problemas oculares, una enfermedad renal hereditaria, la luxación de rótula y los problemas de piel.
Se recomienda un seguimiento veterinario regular.
Esta información es general. Ante cualquier duda sobre la salud de tu perro, consulta a un veterinario.
Alimentación
Le conviene un alimento para perros pequeños en raciones medidas.
Evita el sobrepeso.
Actividad física
Le bastan paseos diarios y juegos en casa.
Aprecia sus rutinas.
Está bien adaptado a los pisos, pero hay que encauzar pronto sus ladridos de alerta.
Cuidados
Su pelo largo apenas muda pero se enreda: cepillado diario si se lleva largo, o un corte corto periódico. Despeja el pelo alrededor de los ojos.
Límpiale los ojos con regularidad.



