Bóxer
Juguetón, cariñoso y lleno de energía, el Bóxer es un excelente perro de familia, paciente con los niños pero muy sensible al calor.

Historia y orígenes
El Bóxer se desarrolló en Alemania a finales del siglo XIX a partir de antiguos molosos de caza, los Bullenbeisser, cruzados con bulldogs. Sirvió como perro guardián, mensajero y policía.
Su carácter alegre lo convirtió después en uno de los perros de familia más populares de Europa.
Carácter
Entusiasta, payaso y muy apegado a los suyos, el Bóxer conserva durante mucho tiempo un espíritu de cachorro. Suele ser paciente y protector con los niños.
Vigilante, avisa de la llegada de desconocidos. Necesita una educación coherente y alegre, porque puede ser testarudo y muy efusivo.
Salud
Su hocico corto lo hace propenso a dificultades respiratorias y golpes de calor. La raza también está expuesta a ciertas cardiopatías, tumores cutáneos y torsión de estómago.
Se aconsejan revisiones veterinarias periódicas, incluidas las cardíacas.
Esta información es general. Ante cualquier duda sobre la salud de tu perro, consulta a un veterinario.
Alimentación
Una alimentación de calidad adaptada a su actividad mantiene su figura musculosa. Dos comidas al día y reposo tras comer reducen el riesgo de torsión de estómago.
Limita los premios: un Bóxer con sobrepeso respira peor.
Actividad física
Necesita una o dos horas de actividad al día, con juegos, carreras y sesiones de educación. Le encanta jugar con su familia.
Cuando hace calor, reduce mucho la intensidad del ejercicio.
En verano, sácalo solo temprano por la mañana o tarde por la noche, mantenlo fresco dentro de casa y vigila cualquier jadeo excesivo. Puede vivir en un piso si hace suficiente ejercicio y no se queda solo demasiado tiempo.
Cuidados
Su pelo corto se cepilla en pocos minutos a la semana. Limpia con regularidad los pliegues del hocico.
Los bóxer blancos o muy claros son propensos a quemaduras solares.



