Perro de San Huberto
Con el olfato más famoso del mundo canino, el Perro de San Huberto es un rastreador dulce, paciente y obstinado, de piel muy arrugada.

Historia y orígenes
El Perro de San Huberto debe su nombre a la abadía de Saint-Hubert, en las Ardenas belgas, donde los monjes lo criaban en la Edad Media. Más tarde se desarrolló en Inglaterra con el nombre de Bloodhound.
Su olfato excepcional lo convierte en un perro de búsqueda de personas utilizado por la policía.
Carácter
Dulce, cariñoso y paciente, el Perro de San Huberto suele ser bueno con los niños y con otros perros. Cuando sigue un rastro, no atiende a ninguna llamada.
Testarudo, necesita una educación paciente con muchos juegos de olfato.
Salud
La torsión de estómago es un riesgo importante en la raza. También son frecuentes los problemas de párpados (entropión, ectropión), las otitis, las infecciones en los pliegues de la piel y la displasia.
Un seguimiento veterinario regular es imprescindible.
Esta información es general. Ante cualquier duda sobre la salud de tu perro, consulta a un veterinario.
Alimentación
Reparte la ración en dos o tres comidas e impón reposo tras cada una para reducir el riesgo de torsión.
Evita el sobrepeso.
Actividad física
Necesita paseos largos cada día y actividades de rastreo, siempre con una cuerda larga o en un espacio cerrado.
Puede seguir un rastro durante kilómetros.
Necesita una casa con un gran jardín vallado; no se adapta bien al piso.
Cuidados
Su pelo corto se cepilla una vez por semana, pero hay que limpiar con mucha regularidad sus orejas, pliegues y belfos. Babea mucho.
Vigila sus ojos.



